Becán
El estilo Río Bec se presenta en el área central de la Península de Yucatán, en donde la selva aún asoma su presencia. Se han registrado al menos 50 zonas arqueológicas en la región que comprende Río Bec.
Este estilo se caracteriza por tener edificaciones construidas con bloques de piedra tallada, que son decoradas con dos o tres torres en la parte superior. Estas torres se hicieron para dar la idea de que los palacios eran coronados con templos, sin embargo estas "torres falsas" eran puramente ornamentales. Siendo así, las escaleras que conducen hasta ellas son no-funcionales, pero se prestaban y bastante bien, para ser adornadas con ricos motivos.
Muchas de las fachadas del estilo Río Bec estaban talladas en piedra, y un tema bastante común era las representaciones de witz, o el concepto maya de montaña. De esta manera al entrar por la fachada, simbólicamente quien accedía por este portal, entraba a la montaña sagrada. Hemos visto como los mayas tenían un especial respeto por muchos de los elementos naturales que los rodeaban, tal es el caso de los cenotes y río subterráneos, el viento, la lluvia, los cuerpos celestes y la flora y fauna. La montaña es un elemento que también tiene mucha importancia dentro de su cosmovisión, ya que se asocia al inframundo, o Xibalba, lugar de los dioses de la muerte y el océano primordial.
Los sitios de Río Bec son más chicos y compactos a comparación con sus vecinos de las Tierras Bajas Mayas. La abundancia de sitios bajo este estilo y su riqueza arquitectónica probablemente reflejen la enorme productividad agrícola que se tenía en la zona. Evidencias de esto son 10,000 kilómetros de colinas con terrazas adecuadas para los sembradíos, los campos irrigados y lo que se piensa que son jardines tapiados, o con pequeñas paredes divisorias.
Becán es el sitio más grande y complejo dentro de la zona de Río Bec y presenta un gran número de cualidades de las que se han nombrado. Es probable que incluso haya sido la cabecera de la región. Su descubrimiento fue en el año 1934 y a partir de ese momento ha sido explorado por al menos cuatro diferentes grupos de arqueólogos.
La primera exploración se realizó ese año por miembros de la Carnegie Institution de Washington. Ellos hicieron los primeros planos y mediciones del sitio y dieron cuenta de que el área de monumentos y edificios abarcaba 27 hectáreas. Al ver que el sitio estaba rodeado por un foso, uno de los rasgos más distintivos, decidieron llamar al sitio Becán, cuya traducción es "Barranca formada por agua" en maya yucateco. Este foso tenía siete entradas, tres al norte, una al poniente, dos al sur y una al oriente, la última es el acceso que los visitantes de hoy toman para ingresar al sitio.
El foso en la actualidad está seco, sin embargo se cree que antiguamente estaba lleno de agua, lo cual lleva a dos teorías en cuanto a su uso. La primera que tenía un carácter defensivo o excluyente, que insertaba a la elite dentro del área protegida por el foso. La segunda, que servía como un recurso de captación de agua. Ambas teorías no se han comprobado ya que el sitio no ha sido tan estudiado, a pesar de las 4 diferentes investigaciones.
Se piensa que Becán fue construida desde el periodo Preclásico Tardío (300 a.C. - 250 d.C.) momento de construcción del foso. Sin embargo se han encontrado restos de cerámica anteriores a esto, del año 600 a.C., que correspondería al Preclásico Medio (600-300 a.C.).
La cerámica es de las mejores herramientas que los arqueólogos tienen para fechar objetos y estructuras. Sirve para localizar el lugar de su producción, ya que se pueden observar los componentes del material en que está hecho y ubicarlo geográficamente. También sirve para hacer cuentas cronológicas mediante estudios químicos, tanto de su composición como de los materiales que hayan sido contenidos en ella. Las formas y los colores también forman asociaciones con los lugares y los artesanos que muchas veces dejan huella.
La arquitectura monumental de Becán tiene un periodo de construcción durante el año 50 d.C. Para el 250 d.C. ya era un sitio bastante importante dentro de la región. La actividad arquitectónica tuvo su culmen durante el Clásico Tardío (600-800 d.C.), cuando se realiza la edificación de las principales estructuras de la Plaza Principal, una de las cuatro plazas del sitio.
La Estructura I mide aproximadamente 15 metros de altura y tiene en la parte superior dos "torres falsas". En la cima de estas torres se hallaron cuatro aberturas que posiblemente tenían una función de observación astronómica. La Estructura IV es de las más ricamente decoradas, pues su fachada tiene reproducciones de personajes zoomorfos hechos con mosaicos de piedra con un tallado preciso.
La Estructura VIII sin duda es de las más cautivadoras de Becán. Cuando uno accesa a la zona, lo primero que se topa es un edificio monumental con escaleras muy poco restauradas. Siguiendo con la mirada el recorrido por estas escalinatas no transitables, los ojos del visitante se llenan de los motivos geométricos que adornan los muros que quedan de pie. Una vez acabada esta vista, uno puede adentrarse a un espacio mágico a través de un túnel que une esta primera plaza con la siguiente, las dos plazas más importantes de la ciudad. El túnel es estrecho, no da la idea de ser un acceso para cualquier persona, mas bien es para aquellos privilegiados miembros de la elite. Una vez dentro se pueden admirar las demás estructuras.
La Estructura IX es el edificio más alto de Becán, midiendo 32 metros de alto. Se cree que es el edificio principal del sitio. Tiene una escalinata bien conservada, la cual lleva al tope de la pirámide en donde podemos encontrar un tempo con función aún desconocida pero que probablemente esté asociada con algún ritual.
Otro aspecto muy interesante se puede observar en la Estructura X, una edificación con doce pequeñas habitaciones distribuidas en dos niveles. Estos niveles estaban unidos por un mascarón central, del cual hoy se conserva un fragmento original. En este pedazo, muy bien conservado se puede observar el rostro de un personaje masculino enmarcado por monstruos de la tierra y serpientes, ambos muy presentes dentro de la cosmovisión maya. El primero se relaciona a la superficie de la tierra, en la cual las cosas crecían. El segundo es un animal que va a ser muy representado dentro de la iconografía mesoamericana; tiene asociaciones con la fertilidad y el agua, pero también con la sangre, el segundo líquido vital para lo mayas.
Dentro de los siglos VIII y IX hubo muchos cambios visibles en la cerámica de Becán, lo cual nos puede indicar que hubo una influencia de los mayas del norte. Después de este tiempo la arquitectura monumental cesó de edificarse y la actividad de la elite dramáticamente fue suspendida. Después de estas fechas el orden social y político que se había mantenido comenzó a decaer. No obstante, la población general continúa viviendo en la zona hasta el año 1200, dejando abandonadas las estructuras principales que en su momento mejor, se bañaron de gloria.
Referencias
Arqueología Mexicana
2007 Arqueología Mexicana, Edición Especial Rutas Arqueológicas de Campeche. Vol. 25. México: Editorial Raíces.
Campaña, Luz Evelia
2005 Contribuciones a la historia de Becán. En Arqueología Mexicana, XIII (75), pp. 48-53. México: Editorial Raíces.
Webster, David L.
2001 Becán. En Archaeology of Ancient Mexico and Central America. Susan Toby Evans y David L. Webster eds. New York: Routledge.